-Desde pequeños tenemos infinidad de sueños. Muchos se cumplen, muchos mueren, y muchos otros perduran pese a que creces y te haces mayor. Lástima que no siempre consigamos lo que queremos... Podemos fijarnos como objetivo el conquistar el mundo entero, pero luego creces y te ves con una ridícula espadita de papel, tan frágil, tan débil, tan imposible. Pero hay que aceptarlo al fin y al cabo, haces un bollo el papel y lo tiras al fondo de un contenedor y piensas en ello como un sueño sin cumplir, una meta fallida, un camino a medio recorrer.
Puedes soñar con poseer un desierto enorme, puedes desearlo durante años y creer que lo consiguirás, pero pasado un tiempo sólo te ves con un granito de arena en la palma de tu mano. Y asi es la vida, y hay que aceptarlo. No siempre se consigue lo que queremos. A tragarse los sueños, y a seguir caminando.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)


















No hay comentarios:
Publicar un comentario